October 16, 2018

Publicado bajo Deporte, Opinión a las 20:59 por Patrick Tamellini

Los verdaderos ferraristas hoy no lo teníamos nada claro. Parecía casi imposible que se produjera la carambola, pero se ha conseguido.

Un piloto Ferrari otra vez Campeón del Mundo de F1.

Estoy repasando la "muy documentada" prensa deportiva nacional y si nos atenemos a su rigor informativo parece que Ferrari no corría este mundial. Según los lerdos artículos nada mas que han corrido los 17 Grandes Premios Alonso y Hamilton. Sólo ellos dos.

Nada mas lejos de la realidad. Al final, el mundial se lo ha llevado muy merecidamente el más rápido. El piloto de Ferrari. El hombre que ha ganado 6 GPs, entre ellos el primero y el último. El que ha pilotado al límite todos los kilómetros del campeonato, quizás demasiado al límite, pero caray, ese es su estilo. El que no se ha descompuesto ante las averías. Siempre del lado del equipo. En pocas palabras, un campeón como la copa de un pino.

Por cierto, Iceman, si sabe sonreir. Lo ha hecho durante un segundo y dos décimas.

Hamilton, fantástico. Un rookie que se queda a medio paso del campeonato.

¿Y Alonso? Lo siento por él y la afición ultra alonsista. Globalmente ha fracasado. Se ha dejado llevar por la mencionada prensa y un novato le ha mojado la oreja. Sus declaraciones y lloriqueos no tienen cabida en mi concepto de campeón. Lo mejor que puede hacer es borrón y cuenta nueva e irse a Renault para que le doren la píldora como a él le gusta, ser, con razón, el niño mimado del jefe, de la misma manera lo es Hamilton en McLaren.

Lo dicho, ¡grazie Kimi! y el año que viene que le toque a Massa.

Average Rating: 4.6 out of 5 based on 156 user reviews.

1 Comentario »

  1. Twentydur’s » ¡Gran Premio de Malasia! Said:

    October 24, 2007 at 08:51

    [...]    Tanto, tanto, tanto hablar de la Fórmula 1 (¡chínchate alonso!) y os habeis olvidado de lo más importante. ¡Las motos! Y es que este domingo fue también el Gran Premio de Malasia. Y allí estuve yo, con mi pase de la embajada de España dispuesto a ver qué me deparaba el día. [...]

Dejar un comentario