04.07.08

Bella y Rebelde

Publicado bajo Gastronomía, Historia, Viajes a las 13:36 por Patrick Tamellini

La Rochelle, Torre de San Nicolás y Torre de la Cadena

Una de las cosas que mas me gusta de mi trabajo es que me permite viajar mucho y descubrir sitios nuevos cada vez.

Normalmente no escribo mucho acerca de ello en este blog porque o el lugar no es realmente interesante para mi o alguno de mis 5 lectores o simplemente no he tenido tiempo de empaparme un poco de las costumbres y hábitos de los lugareños.

En este caso ha sido diferente. El viaje me ha llevado a un sitio que se llama "La Rochelle", en la costa atlántica francesa. Al principio esperaba encontrarme con una sucia e industrial ciudad portuaria. Nada mas lejos. Ya sólo el nombre del pequeño hotel en que el iba a hospedarme, el Saint Jean d´Acre, en la Plaza de la Cadena al borde del puerto viejo y cerca de la Rue du Temple, hizo volar mi imaginación.

La Rochelle es una pequeña ciudad fundada en el siglo X y ha sufrido todo tipo de avatares a lo largo de la historia.

Prácticamente desde el principio se ha dedicado al comercio gracias a su bien resguardado puerto y localización bastante ventajosa tanto para españoles, como para ingleses y holandeses. Esta situación la llevó a ser testigo de la mas dura batalla naval de la Guerra de los Cien Años entre Castellano-Franceses e Ingleses.

Con el tiempo el intenso tráfico e intercambio cultural la llevaron a adoptar el protestantismo durante el Renacimiento, ser sede para los Hugonotes y por consiguiente el título de ciudad de rebelde en una Francia católica. Situación que, lógicamente, se torna insostenible y sufre varios asedios entre los siglos XVI y XVII, siendo el de 1627-1628, con 14 meses de duración por parte del mismísimo Cardenal Richelieu, el que acaba con los privilegios religiosos y administrativos de La Rochelle.

No obstante, La Rochelle no se rinde y se convertirá en un nuevo centro comercial gracias al intercambio con el Nuevo Mundo y las colonias francesas en África.

La porte de la Grosse Horlogue (la puerta del reloj grande). Acceso a la ciudad vieja.

Hoy en día La Rochelle es un precioso sitio de turismo tranquilo con decenas de restaurantes donde, por unos pocos de euros, uno se puede esconder bajo una montaña de ostras, gambas, mejillones y langostinos, un aquario impresionante que rivaliza con los mejores de Europa, los típicos viajes en barco a lo largo de la costa visitando una fortaleza tras otra, la ciudad vieja y las famosas torres. Destaca la Tour de la Lanterne (Torre del Farol) que sirvió esencialmente de cárcel. En ella se pueden apreciar centenares de graffitis esculpidos en la piedra por los prisioneros.


La Tour de la Lanterne.

En fin, que contaros la historia de La Rochelle aquí es demasiado largo y probablemente aburrido para vosotros. Simplemente os recomiendo una visita de un par de días o tres. No saldreis defraudados. Yo, por mi parte, ¡volveré!.

Trivia:

-¿Que puñetas hacía el Temple en La Rochelle entre los siglos XIII y XIV? ¿A donde fue la flota del Temple tras la disolución de éste?.
- Los alemanes establecieron una base de submarinos ahí durante la IIª Guerra Mundial. Ver la peli "Das Boot".
- Incluso Indiana Jones visitó La Rochelle en "En busca del Arca perdida".
- El puerto deportivo de La Rochelle es uno de los mejores de Europa
- Se puede visita el Calypso de Cousteau. Lo veremos pudriéndose en el Museo Marítimo :(

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