23.11.08

Tangerine Dream – El viaje

Publicado bajo Viajes a las 23:15 por Patrick Tamellini

¿Y tú que miras?

En el marco de un nuevo proyecto de dominación global (y van…) del que os daré mas detalles en su momento entre otras cosas porque necesitaré vuestra colaboración, este finde he estado en Tánger.

Nada como un pequeño viaje en autobús desde Torremolinos a Tarifa y 30 minutines de barco para cambiar de mundo. Se pasa del G20 con silla prestada a otra cosa. No obstante, si os soy sincero, me he quedado bastante sorprendido del rumbo que está tomando Marruecos. Es un país pobre que está trabajando duramente para dar un salto cualitativo. La vida es dura, muy dura, ahi abajo pero al menos en Tánger ya no se ve esa pobreza extrema de antaño.

Quizás llevar el bolsillo lleno de Euros en un país donde por 0.40 € te puedas sentar a comer una buena harira te nuble un poco la vista.

No tengo ganas de aburriros con una de batallitas de viajes ya que realmente no hicimos nada fuera de lo corriente. Me voy a conformar con dejaros algunas fotillos y algún comentario light.
Pasear el sábado con un microbús visitando el cabo Espartel, la cuevas timo de Hércules, las mansiones de los hombres mas ricos del planeta petrodólar para acabar en el maravilloso pueblo de Assilah no dan para contar mucho.

Marina a la entrada a la medina de Assilah.

Ir a África y no montar en camello es como poco un sacrilegio. Por un eurito de te puedes dar el gustazo. Hacerse fotos es gratis.

Un clásico: turistas con camello.

El domingo en el Zoco grande si que fue un evento. Me sorprendieron de sobremanera la frescura de los productos y la forma tan mimosa de expornerlos al público.

El encanto de un puesto de verduras para el deleite del occidental.
Una tienda dedicada a la venta de hilo. Una orgía de colores.

Lo chulo del Zoco es perderse por las callejuelas hasta que tienes que recurrir a un local para que te saque del atolladero con el consiguiente subidón en el estado de alerta.
Pero en el Zoco no es oro todo lo que reluce. Las gentes del campo que no tienen ni tienda ni puesto en el mercado venden sus mercancías donde pueden.

Las chicas con guerreras. Os juro que las gallinas están vivas.

Ciértamente da mucha pena observar mujeres de veintipocos años que aparentan tener bastante más del doble bregando por colocar una ristra de ajos por unos pocos dirhams.

La dura lucha de las guerreras campesinas.

En el Zoco se puede encontrar cualquier cosa. Desde artículos de última tecnología…

Oiga, ese iphone ¿Cuanto cuesta?

… hasta animales vivos de cualquier especie

Precioso periquito. Es indecente que cueste un solo Euro… ¡Sin regatear!

Finalmente, lo que realmente me ha conmocionado de Marruecos es la obligación de regatear. Si no lo haces… te miran mal ¡tus compañeros de viaje! Lo normal es pagar un tercio o menos de lo que te piden. Sinceramente se me hacía muy cuesta arriba apretarle las clavijas a un tipo que depende de mis cochinos céntimos de euro para sobrevivir. Cuando pienso que en mi trabajo se habla sin despeinarse de varios miles de Euros en una negociación…

<Esta historia sigue por aqui>

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